Hielo Efímero
Icebergs a la deriva, glaciares continentales que disminuyen su masa, ventisqueros que desaparecen, nieves eternas que ya han dejado de serlo…
Los depósitos naturales de agua dulce están mermando su volumen en todo el planeta como consecuencia de la deforestación indiscriminada y criminal de áreas vitales, entre ellas, la selva amazónica, aunque hay muchas regiones que padecen el flagelo creado por los capitales que lucran sin importarles el equilibrio ecológico y la biodiversidad.
A eso se le suma la perforación de zonas críticas tales como el Mar Ártico, en la búsqueda de combustibles fósiles. Y presiento que a corto plazo la Antártida será vandalizada por el sondeo de posibles yacimientos minerales en sus profundidades.
Mientras esto ocurre a nivel global, se nos distrae con cuestiones que van desde programas televisivos que embrutecen a multitudes, hasta una eventual colonización de Marte reservada para unos pocos “privilegiados”.
Jefes de Estado insensibles y magnates que los manipulan invierten su dinero en proyectos que nada aportan al urgente problema del entorno natural y a la supervivencia colectiva.
Veo con preocupación una similitud entre la Humanidad y el hielo de los glaciares.
Cuenta la Historia que Nerón incendió Roma en un impulso desquiciado. Hasta el día de hoy se debate si aquel emperador egocéntrico fue el responsable de la catástrofe; pero actualmente hay gobernantes que abiertamente exponen el fuego de su narcisismo, y que con el aval de un sector de la sociedad despótico y agresivo, pretenden extender el dominio de su imperio aunque eso implique la alteración del mapa mundial y el equilibrio del ecosistema.
La rebelión contra la tiranía del Poder mal entendido y el cese de esta crisis antropocénica comienza por una toma de conciencia social y ambiental, para que el futuro de la humanidad, así como el hielo planetario, sólo quede a merced de los avatares de la Naturaleza.
Técnica:
Fotografía analógica

















