El término en idioma Español para escenas pictóricas y fotográficas en las que se
representan objetos inanimados es Naturaleza Muerta.
En idioma Inglés el mismo tipo de obra se denomina Still Life, cuya traducción
aproximada podría ser Vida Estática.
Los vocablos utilizados en uno y otro caso me resultan antagónicos. En el primero de ellos se hace explícita la presencia de la muerte, mientras que en el segundo se hace
alusión a la vida. Pero en ambos, lo que se representa es algo que una vez existió.
Todo cuanto tiene vida, existe. La inversa no es necesariamente cierta, y como seres
vivos y pensantes, temerosos de perder nuestra vida, solemos prestar más atención a
lo vivo que a lo existente.
La materia viva está consti tuida con los mismos elementos que la materia inerte, y los
organismos perduran mientras pueden nutrirse a sí mismos.
Lo que tiene Vida asegura su permanencia al procurarse sustento con elementos y
sustancias concretas. Pero aquello que sólo Existe, ¿cómo asegura su existencia?
Hay una definición científica de lo que se considera una entidad viva. Pero a su vez
podría haber una defi nición menos académica y más poética de aquello que el artista
percibe como vivo.
Este acto de conceder vida a lo inanimado sólo puede lograrse a través del arte,
dándole a lo inerte la oportunidad de nutrirse con elementos sutiles.
Lo que llamamos materia inerte sólo puede perdurar como una cuestión estética si el
artista le da una oportunidad de nacer y quien la contempla le regala un instante de su
memoria.
En ese preciso instante, existencia y vida pueden llegar a ser palabras con idéntico
significado.
Y así, todavía, habrá vida en todo cuanto existe.